La invasión española al Tahuantinsuyo se refiere al proceso de destrucción y genocidio del imperio inca a manos del Estado español entre 1532 y 1572, cuyo objetivo principal fue acumular riquezas como metales preciosos en el contexto del capitalismo mercantil de la época. Francisco Pizarro capturó y ejecutó al inca Atahuallpa en 1532 en Cajamarca abriendo el camino para la conquista del vasto imperio.