El documento resume el periodo de la Revolución Liberal en el reinado de Isabel II en España, que incluyó la transición de una monarquía absolutista a una parlamentaria a través de cuatro constituciones, la consolidación del pluralismo político, cambios económicos y administrativos impulsados por los gobiernos liberales, y las Guerras Carlistas entre los partidarios de Isabel II y Carlos María Isidro de Borbón.