El jainismo se fundó por Vardhamana Mahavira en la India antigua. Sus principios centrales son la no violencia absoluta (ahimsa) hacia todos los seres vivos, el desprendimiento de todo y la meditación como camino hacia la liberación del sufrimiento y la reencarnación. Los jainistas buscan la purificación del alma a través de una vida de austeridad, caridad y observancia estricta de los votos de no violencia, verdad y honestidad.