NOS INVITAS A TU MESA
                                                         Jueves Santo




                                                                                    Abril
                                                                                     21
Hoy, Señor Jesús, nos invitas a tu Mesa
y has querido quedarte para siempre entre nosotros
en el pan y en el vino; que son tu Cuerpo y tu Sangre.
¡La Eucaristía es el alimento para nuestra fe!
¡La Eucaristía nos da la Vida!

¡Qué ejemplo nos das, Jesús,




                                                                                    Hacedlo también vosotros
lavando los pies a tus discípulos!
Tú nos enseñas que el amor
se demuestra en el servicio;
sirviendo y ayudando a los demás.
No querer ser el más importante
ni el mejor, sino el que sirve a todos.

Dame, Señor, un corazón grande
para amar a todos como Tú me amas
y así descubran que soy amigo tuyo.




              acción católica
                 general
                  SECTOR
                 DE NIÑOS
                                                         Los amó hasta el extremo
 www.accioncatolicageneral.es
A
                                                                                  Y el cura consagra el pan y el vino recordando las palabras que
         ntes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su
         hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los su-           utilizó Jesús.
         yos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban           Y también -antes de cenar- hizo otra cosa que ahora nos re-
cenando; ya el diablo había suscitado en el corazón de Judas, hijo de Si-         sulta chocante... y que solo hacían los siervos: lavó los pies a sus
món Iscariote, la intención de entregarlo; y Jesús, sabiendo que el Padre
había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se le-         amigos.
vanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego      Con este gesto de humildad Jesús demostró a sus amigos que
echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secán-
                                                                                  debemos ser servidores unos de otros. Que es más importan-
doselos con la toalla que se había ceñido. Llegó a Simón Pedro y este le
dice: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?». Jesús le replicó: «Lo que yo hago,     te “hacer” las cosas que “decirlas”, que debemos buscar el bien de
tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde». Pedro le dice:         los demás por encima del propio. Y que con nuestro ejemplo...
«No me lavarás los pies jamás». Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes      será como anunciaremos lo que Jesús nos enseña.
parte conmigo». Simón Pedro le dice: «Señor, no solo los pies, sino tam-
bién las manos y la cabeza». Jesús le dice: «Uno que se ha bañado no ne-
cesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vos-
otros estáis limpios, aunque no todos». Porque sabía quién lo iba a entre-
gar, por eso dijo: “No todos estáis limpios”.
Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les
                                                                                     Jesús durante su vida, se dedicó a “servir” a los demás... y no
dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis              se quedó solo en las palabras. Tú... ¿pones en práctica lo que
“el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maes-       Jesús nos enseñó? ¿O te conformas con “saberlo”?
tro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lava-
ros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo
que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis».               , 1-15
                                                                  Juan 13




A
                                                                                     “Lavar los pies”... sería lo mismo que, siendo humildes, ser soli-
     quella noche, cuando Jesús se puso a cenar con sus amigos,                    darios y ayudar a los que lo necesiten. En la familia, en la
     ya sabía que iba a morir. Y por eso... hizo algunas cosas que
sus discípulos tenían que te-                                                      parroquia, en el colegio, en el barrio... ¿Quién necesita tu
ner muy en cuenta para po-                                                         ayuda?
der recordarle siempre.
Una de las cosas que
hizo fue compartir el pan
y el vino con los Após-                                                              ¿Qué significa para ti recibir la Comunión? ¿Qué haces des-
toles... y así se celebró
                                                                                   pués de comulgar?
por primera vez la Euca-
ristía.
En recuerdo de aquello, nos
juntamos todos los domin-
gos en la misa de la parroquia.

Jueves santo

  • 1.
    NOS INVITAS ATU MESA Jueves Santo Abril 21 Hoy, Señor Jesús, nos invitas a tu Mesa y has querido quedarte para siempre entre nosotros en el pan y en el vino; que son tu Cuerpo y tu Sangre. ¡La Eucaristía es el alimento para nuestra fe! ¡La Eucaristía nos da la Vida! ¡Qué ejemplo nos das, Jesús, Hacedlo también vosotros lavando los pies a tus discípulos! Tú nos enseñas que el amor se demuestra en el servicio; sirviendo y ayudando a los demás. No querer ser el más importante ni el mejor, sino el que sirve a todos. Dame, Señor, un corazón grande para amar a todos como Tú me amas y así descubran que soy amigo tuyo. acción católica general SECTOR DE NIÑOS Los amó hasta el extremo www.accioncatolicageneral.es
  • 2.
    A Y el cura consagra el pan y el vino recordando las palabras que ntes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado su hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los su- utilizó Jesús. yos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban Y también -antes de cenar- hizo otra cosa que ahora nos re- cenando; ya el diablo había suscitado en el corazón de Judas, hijo de Si- sulta chocante... y que solo hacían los siervos: lavó los pies a sus món Iscariote, la intención de entregarlo; y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se le- amigos. vanta de la cena, se quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego Con este gesto de humildad Jesús demostró a sus amigos que echa agua en la jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secán- debemos ser servidores unos de otros. Que es más importan- doselos con la toalla que se había ceñido. Llegó a Simón Pedro y este le dice: «Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?». Jesús le replicó: «Lo que yo hago, te “hacer” las cosas que “decirlas”, que debemos buscar el bien de tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde». Pedro le dice: los demás por encima del propio. Y que con nuestro ejemplo... «No me lavarás los pies jamás». Jesús le contestó: «Si no te lavo, no tienes será como anunciaremos lo que Jesús nos enseña. parte conmigo». Simón Pedro le dice: «Señor, no solo los pies, sino tam- bién las manos y la cabeza». Jesús le dice: «Uno que se ha bañado no ne- cesita lavarse más que los pies, porque todo él está limpio. También vos- otros estáis limpios, aunque no todos». Porque sabía quién lo iba a entre- gar, por eso dijo: “No todos estáis limpios”. Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso otra vez y les Jesús durante su vida, se dedicó a “servir” a los demás... y no dijo: «¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros? Vosotros me llamáis se quedó solo en las palabras. Tú... ¿pones en práctica lo que “el Maestro” y “el Señor”, y decís bien, porque lo soy. Pues si yo, el Maes- Jesús nos enseñó? ¿O te conformas con “saberlo”? tro y el Señor, os he lavado los pies, también vosotros debéis lava- ros los pies unos a otros: os he dado ejemplo para que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis». , 1-15 Juan 13 A “Lavar los pies”... sería lo mismo que, siendo humildes, ser soli- quella noche, cuando Jesús se puso a cenar con sus amigos, darios y ayudar a los que lo necesiten. En la familia, en la ya sabía que iba a morir. Y por eso... hizo algunas cosas que sus discípulos tenían que te- parroquia, en el colegio, en el barrio... ¿Quién necesita tu ner muy en cuenta para po- ayuda? der recordarle siempre. Una de las cosas que hizo fue compartir el pan y el vino con los Após- ¿Qué significa para ti recibir la Comunión? ¿Qué haces des- toles... y así se celebró pués de comulgar? por primera vez la Euca- ristía. En recuerdo de aquello, nos juntamos todos los domin- gos en la misa de la parroquia.