Los científicos han estado estudiando la relación entre el tamaño del cerebro y la inteligencia desde el siglo XIX. Un nuevo estudio encontró una correlación entre la cantidad de materia gris en el cerebro y la inteligencia de una persona. En el pasado, científicos franceses como Paul Broca creían que cuanto más pesado era el cerebro, más inteligente era la persona, y usaron esta teoría para afirmar que las mujeres eran menos inteligentes. Aunque la evidencia era débil, esta idea llevó a la justificación del racis