Kenneth Frampton, destacado teórico de la arquitectura, propone un enfoque en la tectónica como fundamento de la arquitectura moderna, defendiendo que la construcción debe ir más allá del esteticismo y la mera representación. En su obra, analiza la trayectoria de arquitectos influyentes y sostiene que la arquitectura debe integrarse con el entorno y responder a las condiciones locales, enfatizando el papel crítico de la técnica y la historia en su formación. Además, aboga por un cambio en la educación arquitectónica hacia una mayor conciencia social y ecológica frente a los retos de la urbanización contemporánea.