La Alhambra de Granada fue construida gradualmente por varios sultanes nazaríes entre los siglos XIII y XIV. Cada sultán añadió su propio estilo arquitectónico, pero manteniendo la influencia del arte islámico. La Alhambra combina elementos militares como la Alcazaba con palacios y jardines reales lujosamente decorados. Su arquitectura única y su rica ornamentación la han convertido en un destacado ejemplo del patrimonio cultural mundial.