La Capilla Sixtina, construida entre 1471 y 1484, fue encargada durante el papado de Sixto VI y diseñada por Giovanni d'Dolci, siguiendo un modelo de planta basilical romana. Miguel Ángel, encargado de pintar la bóveda, trabajó solo durante seis años, creando una obra maestra que presenta 9 escenas de la creación flanqueadas por profetas y sibilas, y finalizando con el Juicio Final en el ábside. Su estilo es conocido por el uso de colores tornasolados, detallismo anatómico y gran expresividad.