La obra, concebida para ser leída y presentada en 21 actos, refleja la sociedad en el cambio del siglo XV al XVI, utilizando un lenguaje elaborado y personajes complejos. Los personajes principales, como Calisto y Melibea, ilustran pasiones como la lujuria y la codicia, mientras que Celestina, un personaje central y manipulador, encarna la ambición y el desengaño del amor. La obra presenta una visión pesimista donde la muerte y la traición predominan, enfatizando que los seres humanos son víctimas de sus más bajas pasiones.