El autor argumenta que hablar en spanglish devalúa el idioma español y perjudica a los hispanohablantes. Afirma que el spanglish no es una mezcla inocua entre el español e inglés, sino más bien una invasión del inglés sobre el español. Generalmente, el spanglish es la lengua de hispanos con bajo nivel educativo y de alfabetización, aunque algunos hispanos educados también lo usan para parecerse más a los angloparlantes. Políticamente, el spanglish representa marginación