La Revolución Industrial trajo grandes beneficios económicos a Inglaterra debido a factores como los recursos naturales y la estabilidad política. Sin embargo, también generó graves problemas sociales como malas condiciones de trabajo y de vida para los obreros, quienes vivían en pobreza y enfermedad. Esto llevó al surgimiento de movimientos sociales e ideologías como el socialismo y el anarquismo para mejorar las condiciones de los trabajadores.