La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel caracterizada por eczema y picor. Se produce por la liberación de sustancias por los linfocitos que hacen que la piel sea más sensible e inflamada. No es contagiosa pero puede ser hereditaria. No tiene cura pero se controla con tratamiento médico. Afecta al 10% de la población española y es más común en la infancia aunque puede persistir en la edad adulta.