Una pequeña oruga tenía un sueño de subir a la cima de una gran montaña para contemplar el valle. A pesar de las burlas y el escepticismo de otros animales que decían que era demasiado pequeña para lograrlo, la oruga continuó avanzando poco a poco. Agotada, construyó un capullo para descansar. Cuando los otros animales regresaron, encontraron solo el capullo, asumiendo que había muerto. Sin embargo, la oruga emergió del capullo como una hermosa mariposa y pudo realizar su sueño