La Flor de la Vida es un símbolo sagrado que representa la conexión de toda la vida en el universo, hallado en diversas culturas y lugares. Este símbolo encierra patrones geométricos fundamentales y es considerado una expresión visual de conexiones que teje la vida. Además, se relaciona con conceptos esotéricos como los registros akásicos y los sólidos platónicos, reflejando la intersección entre lo divino y lo material.