El documento explora las consecuencias de la globalización a través de la oposición entre turistas y vagabundos, destacando cómo la sociedad de consumo transforma las experiencias de movilidad y deseo. Los turistas, en busca de satisfacción inmediata y placeres, contrasta con los vagabundos, que se mueven por necesidad y marginación. Ambas figuras reflejan la estratificación de la movilidad y la insatisfacción que caracteriza la era posmoderna.