La gripe es una enfermedad respiratoria aguda provocada por el virus 'influenza', que se contagia a través de gotas de tos y estornudos, con síntomas como fiebre alta, dolor de cabeza y debilidad que duran entre 5 y 10 días. El tratamiento se centra en aliviar los síntomas, y el reposo e hidratación son cruciales. En comparación, el resfriado común presenta síntomas menos severos y se resuelve por sí solo en aproximadamente una semana.