Este documento analiza la estrategia de varios presidentes mexicanos de iniciar "guerras" contra el narcotráfico para ganar popularidad y legitimar sus gobiernos cuestionados, incluyendo a Salinas, Zedillo, Fox y Calderón. Se explica que Calderón comenzó una guerra sin cuartel contra los cárteles dominantes a costa de poner en duda la capacidad del Estado para brindar seguridad, y que esta estrategia aumentó inicialmente su popularidad a pesar de evidenciar la debilidad de las fuerzas policial