La lectura es un derecho y un placer. Es un instrumento socializador de nuestra cultura y una competencia necesaria para acceder a la información y generar conocimiento en la sociedad actual. Aunque la lectura ha sufrido cambios debido a la revolución tecnológica, es importante fomentarla desde la familia, la escuela y las bibliotecas para consolidar los hábitos lectores y formar lectores críticos.