La Luna es el único satélite natural de la Tierra, que podemos observar a simple vista y que gira alrededor de la Tierra y sobre su eje al mismo tiempo, mostrando siempre la misma cara. No tiene atmósfera ni agua, y su superficie ha permanecido fosilizada desde que el primer hombre pisó la Luna en 1969. Existen tres teorías principales sobre el origen de la Luna.