La luz y el sonido son formas de energía. La luz nos permite ver y se propaga en línea recta de fuentes luminosas naturales como el Sol o artificiales creadas por humanos. El sonido se propaga en ondas y tiene características como la intensidad, el tono y el timbre. Tanto la luz como el sonido cambian al pasar entre medios y se reflejan, refractan y absorben de manera diferente en cada material.