Orientarse significa localizar los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Este, Oeste) en el horizonte. También existen puntos colaterales (Nordeste, Sureste, Suroeste, Noroeste) entre los puntos cardinales. Para orientarse se puede usar una brújula, el sol o las estrellas como referencia. La brújula tiene una aguja magnética que siempre apunta al polo norte.