La guía enseña "La Regla de Kiko", que ayuda a los padres a explicar a los niños que nadie puede tocar sus partes privadas sin permiso y que deben decir que no claramente si alguien intenta tocarles de forma inapropiada. También enseña a los niños a distinguir entre secretos buenos y malos, y a quién acudir por ayuda si alguien les hace sentir incómodos o asustados. El objetivo es prevenir el abuso sexual infantil.