La religión romana estaba compuesta por 12 dioses principales como Júpiter, Juno y Minerva. Los romanos adoptaron los nombres de los dioses griegos como Venus y Marte. Los emperadores romanos eran divinizados después de morir. Existían dioses menores de la vida cotidiana y dioses considerados negativos. En la época final del Imperio Romano, el cristianismo se convirtió en la religión principal.