La mitología romana se compone de dos partes: préstamos de la mitología griega y creencias antiguas y rituales romanos. Mientras los griegos tenían historias detalladas sobre sus dioses, los romanos veían a los suyos como deidades ligadas a necesidades prácticas y al entramado social y político de Roma. También desarrollaron leyendas sobre la fundación de la ciudad que se mezclaron con tradiciones heroicas griegas.