Las religiones más antiguas de la antigüedad incluyen la religión mesopotámica, egipcia, griega y romana. Estas civilizaciones antiguas practicaban religiones politeístas y adoraban a varios dioses relacionados con fenómenos naturales como el sol, el agua y la fertilidad. Creían que los dioses controlaban sus destinos y era importante ofrecerles sacrificios y placar su ira para evitar desgracias.