La religión griega antigua se desarrolló a partir del 800 a.C. con la creación de la polis y la difusión de la escritura. Los griegos adoraban a dioses antropomórficos como Zeus, Hera, Poseidón y Atenea, y creían en el inframundo después de la muerte. Los mitos explicaban los fenómenos naturales y eran transmitidos oralmente.