La Santa Alianza, firmada el 20 de septiembre de 1815 por los monarcas de Rusia, Austria y Prusia, buscaba consolidar la paz en Europa y defender el cristianismo ante las ideas liberales. Aunque Inglaterra no se unió a ella, promovió la Cuádruple Alianza, que se convirtió en la Quinta Alianza al incluir a Francia en 1818. A pesar de los planes de intervención en América para restaurar el dominio español, el presidente Monroe se opuso firmemente a cualquier intervención europea en el continente.