La teología de la liberación busca interpretar la fe cristiana a través de la experiencia de los pobres y criticar las ideologías e injusticias sociales que perpetúan la desigualdad. Algunos critican que usa la Iglesia con fines políticos o se mezcla demasiado con el marxismo. Los documentos de la Santa Sede reconocen la importancia de la solidaridad con los pobres pero expresan reservas sobre ciertas corrientes que aceptan un análisis marxista de la sociedad.