La Tierra es un sistema complejo formado por subsistemas en interacción: la atmósfera, la hidrosfera, la litosfera y la biosfera. La litosfera está compuesta de placas tectónicas en movimiento, lo que genera fenómenos como los sismos y la actividad volcánica. El movimiento de placas también ha moldeado el relieve terrestre a lo largo del tiempo. La interacción de todos los subsistemas es fundamental para sostener la vida en el planeta.