La Torre de Sant Josep es una tumba romana del siglo II d.C. situada cerca de Villajoyosa, que originalmente tenía unos 12 metros de alto y estaba rematada en forma piramidal. Pertenecía a un personaje influyente y adinerado, como demuestran los grandes sillares de piedra utilizados en su construcción. A lo largo de la historia, la tumba se transformó en torre defensiva y luego en palomar, aunque recientemente ha sido restaurada para mostrar su aspecto original como mausoleo romano.