El documento describe varios monumentos romanos en Tarragona, incluidos el acueducto de las Ferreras, la Torre de los Escipiones, la villa de Els Munts, el arco de Bará y la cantera de El Médol. Estos sitios, construidos entre el siglo I a.C. y el siglo II d.C., reflejan la arquitectura y la historia romana en la región. Además, se menciona que la presentación tiene fines culturales y no lucrativos.