Este documento trata sobre los temas fundamentales de la bioética desde una perspectiva cristiana. Explica que la vida humana es un don de Dios y que cada persona es única e irrepetible. Argumenta que el criterio moral para la bioética debe ser la dignidad de cada persona como ser dotado de inteligencia, voluntad y capacidad de amar. Concluye que cualquier agravio a la persona atenta contra la sociedad misma.