1) Dios ha escogido a la iglesia para que sea el canal por el cual el Evangelio sea esparcido al mundo.
2) Cada creyente recibe un don especial de parte de Dios para ser usado en la vida de la iglesia y para compartir las Buenas Nuevas.
3) La responsabilidad de cada creyente y de la iglesia es testificar y compartir el Evangelio con otros.