LEGO experimentó pérdidas de casi 200 millones de euros con su línea de productos Mindstorm y consideró abandonarla. Sin embargo, adoptó un enfoque de innovación abierta trabajando con los usuarios para rediseñar Mindstorm. Crearon paneles de usuarios y una comunidad en línea para que los fans ayudaran a desarrollar nuevos modelos. Este enfoque hizo que el proceso de innovación fuera más potente y diera como resultado un mayor éxito comercial y un vínculo más estrecho con los clientes.