La ley ceremonial incluía leyes sobre sacrificios y rituales en el santuario que debían cumplirse en el antiguo Israel. Esta ley fue escrita por Moisés en un libro y colocada junto al arca del pacto, mientras que los Diez Mandamientos fueron escritos por Dios en piedra y colocados dentro del arca. El propósito de la ley ceremonial era enseñar mediante tipos y símbolos acerca del futuro sacrificio de Cristo, pero no podía perdonar los pecados ni hacer perfectos a los creyentes