La Ley SOPA busca expandir las capacidades de Estados Unidos para combatir la piratería en Internet mediante el bloqueo de sitios, publicidad y pagos a sitios infractores. Sin embargo, la ley ha generado gran oposición de empresas tecnológicas como Google, Facebook y Wikipedia, así como de grupos de derechos humanos, debido a que podría afectar la libertad de expresión, innovación y comunicación en Internet. Actualmente el proceso de aprobación de la ley SOPA se encuentra congelado.