El libro de Devarim, escrito por Moisés, es una repetición de la Torá destinada a la segunda generación de israelitas, recordando las experiencias pasadas en Egipto y el desierto. Este texto, que no incluye revelaciones directas de Dios, resalta la importancia de la obediencia a los mandamientos y establece la unicidad del eterno como un pilar de la fe hebrea. Devarim también incluye exhortaciones y advertencias para que el pueblo mantenga su relación con Dios mientras se preparan para entrar en la Tierra Prometida.