El libro de Shmuel narra la transición de Israel de un gobierno de jueces a una monarquía, comenzando con el profeta Samuel y culminando con el reinado de David, que representa la gloria máxima del pueblo. Samuel, designado por Dios, unge a Saúl como el primer rey, seguido por el conflictivo ascenso de David al trono. Este texto también destaca la importancia de la unicidad de Dios y su papel en la historia y vida cotidiana de los israelitas.