Este documento debate si los libros de texto deberían ser digitales o de papel. Señala que los libros digitales pueden reducir costos y aprovechar las habilidades tecnológicas de los estudiantes, pero también argumenta que los libros de papel aún son valiosos y que una combinación de ambos formatos es ideal. Concluye que los libros digitales son una buena opción para algunas materias y que los maestros deben usar la tecnología para reforzar la enseñanza sin reemplazar el papel u otros materiales tradicionales