El documento relata una experiencia cotidiana de una joven que visita a su abuela, donde revive la nostalgia de jugar en la hamaca roja y reflexiona sobre cómo sus visitas se han vuelto menos frecuentes. A través de sus recuerdos, se siente abrumada por la presión escolar y un cambio en la dinámica familiar. La hamaca roja simboliza su niñez y los buenos momentos que han disminuido con el tiempo.