El líquido amniótico tiene varios orígenes, incluyendo la membrana amniótica, el feto y la madre. Protege al feto y permite el movimiento. Su composición incluye agua, sales, proteínas y azúcares. El estudio del líquido amniótico a través de la amniocentesis o amnioscopia es útil para evaluar el estado fetal y diagnosticar problemas.