El documento presenta una lista de países que han prohibido o impuesto moratorias al fracking debido a preocupaciones ambientales y de salud pública, destacando la falta de discusión seria sobre el tema en América Latina. Se citan evidencias científicas que evidencian los riesgos asociados a esta técnica, como la toxicidad de los productos químicos utilizados. Ejemplos incluyen la prohibición en Francia, Bulgaria, y el rechazo en el Reino Unido, junto con prohibiciones a nivel municipal en España.