El documento describe un experimento que mide la relación entre la presión y la temperatura de un gas. Los resultados muestran que la presión y la temperatura no están directamente proporcionales cuando se usa la escala Celsius. Sin embargo, al cambiar a la escala Kelvin, donde el cero absoluto es 0 K, la presión y la temperatura están directamente proporcionales. Esto lleva a la Ley de Gay-Lussac, que establece que para un gas a volumen constante, la relación entre la presión y la temperatura es constante.