La Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos establece normas para el funcionamiento de la administración pública en Venezuela, estipulando que toda instancia o petición debe ser atendida y resuelta dentro de plazos específicos. Los actos administrativos deben cumplir ciertos requisitos formales y pueden ser anulables o nulos bajo circunstancias específicas. La ley también detalla las obligaciones y responsabilidades tanto de los administrados como de los funcionarios en sus interacciones, promoviendo la eficiencia y el respeto por los derechos de los ciudadanos.