La adolescencia es un período de grandes cambios físicos y emocionales que puede generar tormentos y fuertes emociones. Los amigos se vuelven más importantes que los padres, lo que ocasiona conflictos familiares. Los adolescentes también pueden sentirse deprimidos, tener problemas alimenticios o abusar de alcohol para lidiar con sus emociones. Los padres deben mantener la comunicación y establecer límites firmes para apoyar a sus hijos durante esta etapa.