El documento describe la crisis de la adolescencia como una etapa necesaria de desarrollo. Explica que los adolescentes experimentan cambios fisiológicos, psicológicos y emocionales que pueden manifestarse en oposición a los padres, inestabilidad emocional, imaginación desbordada, narcisismo y búsqueda de originalidad. También señala que los padres deben ejercer una autoridad moderada, no autoritaria o permisiva, para ayudar a los adolescentes a crecer de manera saludable.