Los celtas eran un pueblo guerrero, agricultor y desarrollado que pobló Galicia, Irlanda, Escocia y Bretaña aproximadamente en el 700 a.C. Vivían en fortificaciones llamadas "castros" y pertenecían a la tribu Brigante. Adoraban dioses como Lugh y rendían culto al fuego. Los romanos conquistaron a los celtas gallegos en el 60 a.C. aunque su cultura, lengua y tradiciones perduraron.