Elisa se va al bosque con el corazón roto después de que su madrastra convirtiera a sus hermanos en cisnes salvajes. Un hada le dice que puede romper el hechizo tejiendo once camisas de lino y dándoselas a sus hermanos sin hablar o reír. Después de sufrir haciendo las camisas, Elisa se las da a sus hermanos, que recuperan su forma humana. El rey se enamora de Elisa y se casan, viviendo felizmente desde entonces.