Este documento discute cómo la cuantificación se volvió una herramienta importante para comprender el mundo entre los siglos XV y XVI en Occidente. Explica cómo diferentes aspectos como la religión y la física empezaron a cuantificarse y cómo esto afectó áreas como la arquitectura y las matemáticas. También advierte sobre la necesidad de no dejar que la fascinación por la cuantificación oculte que los datos son sólo una perspectiva para comprender los fenómenos, y que los instrumentos de medición deben usarse como medios y