Los apóstoles dejaron sus trabajos como pescadores para convertirse en "pescadores de hombres", es decir, para compartir el mensaje de Jesús y atraer a más seguidores. Jesús utilizaba parábolas para enseñar sobre el Reino de Dios de una manera sencilla. A través de las parábolas, Jesús mostraba lo valioso y deseable que es descubrir y formar parte del Reino de Dios.